Introducción
Todos, absolutamente todos, hemos pensado alguna vez: “Si pudiera volver atrás…”. Cambiar una palabra, borrar una decisión, reiniciar el corazón como quien reinicia el móvil cuando se queda colgado.
La buena noticia es que en Cristo sí existe el botón de reinicio, y no lo inventó la tecnología… lo estableció Dios desde la eternidad.
En Cristo somos una nueva creación
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
(2 Corintios 5:17)
Observa algo poderoso:
No dice “será” nueva criatura, dice “es”.
Cuando recibimos a Cristo, Dios no nos maquilla, nos rehace. No nos da una segunda mano de pintura… nos da un corazón nuevo.
La gracia no es mejorar al viejo hombre, es dar vida al nuevo.
Lo viejo —culpa, pecado, vergüenza, pasado— pasó. No está en reparación, está cancelado.
Si Dios ya no vive en tu pasado, ¿por qué tú sigues alquilando allí?
Nacer de nuevo: una obra sobrenatural
“El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
(Juan 3:3)
Nicodemo se confundió (y con razón):
—“¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?”
Jesús no hablaba de edad, hablaba de origen.
Nacer de nuevo no es cambiar de religión, es recibir una nueva vida que viene del cielo.
No es esfuerzo humano, es gracia divina.
No es comportamiento, es transformación.
No es “portarse mejor”, es vivir diferente porque Cristo vive en nosotros.
Y no te preocupes si te sientes “viejo” para empezar… Dios es experto en estrenos tardíos.
Dios hace algo nuevo… ahora
“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz.”
(Isaías 43:19)
Dios no dice: “Haré”, dice “hago”.
Él trabaja en presente, incluso cuando tú solo ves desierto.
Donde tú ves sequedad, Dios ve camino.
Donde tú ves ruinas, Dios ve propósito.
Donde tú ves final, Dios ve comienzo.
Tal vez hoy no lo entiendes, pero la obra de Dios ya empezó.
A veces no se oye, no se ve… pero está germinando.
Conclusión
Comenzar de nuevo no es olvidar el pasado, es creerle a Dios más que a tu historia.
No es negar lo que fue, es abrazar lo que Cristo ya hizo en la cruz.
En Jesús:
- Hay nueva identidad
- Hay nuevo nacimiento
- Hay nuevos comienzos
Hoy la gracia te dice:
Levántate
Cree
Avanza
Porque en Cristo, siempre es posible comenzar de nuevo.