1. Introducción: ¿Qué es la gracia?
La gracia es el corazón del evangelio.
Es el favor inmerecido de Dios, su mano extendida hacia nosotros aun cuando no teníamos nada para ofrecer.
La gracia no se gana, no se compra, no se negocia… se recibe.
La gracia es el puente que Dios tendió entre Él y nosotros cuando no podíamos llegar por nuestros propios medios.
2. La gracia revelada en Cristo
Juan 1:17
“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.”
La ley mostró nuestra necesidad.
La gracia mostró la solución: Jesús.
La ley señala la herida;
la gracia la cura.
La ley revela la distancia;
la gracia la cierra.
Aplicación:
Toda persona que se encuentra con Cristo se encuentra con gracia, porque Él es la manifestación más pura del amor de Dios.
3. No fuimos salvados por nuestras obras, sino por misericordia
Tito 3:5
“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia…”
Esto rompe todo orgullo espiritual.
No somos salvos porque oramos mucho, porque nos portamos bien o porque “merecemos algo”.
Dios nos alcanzó porque Él quiso.
La salvación nace de su compasión, no de nuestros méritos.
Aplicación:
Cuando entiendes esto, tu corazón se vuelve humilde y agradecido.
4. La gracia intercambió nuestro pecado por la justicia de Cristo
2 Corintios 5:21
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.”
Este es el intercambio más poderoso de la historia:
- Cristo toma lo peor de nosotros
- Y nosotros recibimos lo mejor de Él
No solo nos perdonó;
nos puso en la posición correcta delante de Dios.
Aplicación:
Ya no camines como culpable cuando Jesús ya pagó por esa culpa.
5. La gracia no es licencia para pecar, es poder para vivir transformados
2 Timoteo 2 (principio general del capítulo: firmeza, fidelidad y vivir conforme al llamado)
La gracia no nos hace flojos ni permisivos.
La gracia nos fortalece para vivir como hijos de Dios, para mantenernos firmes en tiempos difíciles y para servir con un corazón limpio.
Aplicación:
La verdadera gracia siempre produce obediencia, no rebeldía.
6. Somos salvos por gracia, no por obras
Efesios 2:8-9
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”
Aquí se cierra toda discusión.
La salvación es un regalo.
La fe es la mano que recibe ese regalo.
Las obras vienen después, como fruto, no como requisito.
Aplicación:
No intentes ganarte el amor de Dios; ya lo tienes.
Vive desde la gratitud, no desde el miedo.
7. Dios nos llamó por gracia antes de que existiéramos
2 Timoteo 1:9
“Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos.”
Esto es impresionante:
Dios te vio antes de que nacieras… y aun así te escogió.
Te llamó por gracia, con un propósito eterno.
Aplicación:
Tu vida no es un accidente.
Eres parte de un plan eterno que comenzó en el corazón de Dios.
8. Conclusión: La gracia te encontró… ahora deja que te transforme
La gracia:
- Te salvó
- Te perdonó
- Te justificó
- Te llamó
- Y ahora quiere formarte
La gracia no solo cambia tu destino; cambia tu corazón.
Es el amor de Dios actuando día tras día, levantándote cuando caes, restaurando lo que se rompió y guiándote a una vida plena en Cristo.