Sígueme

Sígueme

Introducción

Cuando Jesús pronuncia la palabra “Sígueme”, no está haciendo una invitación ligera, como quien dice “vamos a caminar un rato”. No… el Señor está llamando a una transformación radical, a un cambio profundo, a una vida donde Él es el centro, la fuerza y el destino.

Esa palabra ha atravesado generaciones, ha despertado muertos espirituales, ha levantado caídos, ha restaurado quebrantados y ha encendido a millones de corazones.
Hoy, esa misma voz sigue diciendo: “Sígueme”.

Y no lo dice con obligación… lo dice con amor, con gracia y con propósito eterno.


EL LLAMADO DE JESÚS ES CLARO Y DIRECTO

Mateo 16:24

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.”

Jesús no camufla el llamado. No ofrece una vida cómoda, sino una vida con propósito.
Seguir a Cristo implica renunciar al viejo yo, no porque Él quiera quitarnos algo bueno, sino porque quiere darnos algo mejor.

Negarse a uno mismo no es perder la identidad; es descubrir la verdadera identidad en Cristo.
Es dejar el control para recibir dirección.
Es soltar la ansiedad para recibir descanso.
Es morir a lo superficial para vivir lo eterno.


SEGUIR A CRISTO ES UN PROCESO CONTINUO

Filipenses 3:12-13

Pablo reconoce que no lo ha alcanzado todo, pero sigue, se esfuerza, avanza.
Seguir a Jesús no es un evento; es un viaje.
Un paso hoy, otro mañana, y otro cuando estemos cansados.

El Señor no busca perfectos… busca dispuestos.


FUISTE CREADO PARA SU GLORIA Y SU PROPÓSITO

Efesios 1:12 y Isaías 43:7

Fuiste hecho para alabanza de su gloria.
Tu vida tiene un diseño eterno.
Nadie llegó a este mundo por accidente; todos llegamos con propósito.
Seguir a Cristo es regresar al diseño original.

Cuando Cristo dice “sígueme”, te está diciendo:

Ven, vuelve al propósito por el cual te creé.
Vuelve al lugar donde tu alma respira, donde tu espíritu florece, donde tu corazón descansa.


EL LLAMADO ES PARA CARGADOS Y CANSADOS

Mateo 11:28

“Vengan a mí todos los que están trabajados y cargados…”

Qué hermoso: Jesús no llamó a los mejores, llamó a los cansados.
Llamó a los que fallan, a los que sufren, a los que ya no pueden.
Él no dice “arréglate y luego ven”…
Él dice: “Ven… y yo te haré descansar.”


SEGUIR A JESÚS TE HACE NUEVO

2 Corintios 5:17

“Si alguno está en Cristo, nueva criatura es…”

Seguir al Maestro no solo te cambia la ruta… te cambia la vida.
Te cambia el corazón, la manera de ver, de hablar, de amar y de caminar.

Él no remienda… Él renueva.
Él no parcha… Él transforma.
Él no mejora lo viejo… crea algo nuevo en ti.


APRENDER DE JESÚS ES APRENDER A DESCANSAR

Mateo 11:29-30

Jesús dice:

“Aprendan de mí… y hallarán descanso para sus almas.”

Seguirlo no es una carga; su yugo es fácil y su carga es ligera.
Cuando lo sigues, Él lleva el peso.
Cuando caminas con Él, Él marca el paso.
Cuando te rindes, Él te sostiene.


TODO EN TU VIDA TIENE UN PROPÓSITO EN CRISTO

Efesios 2:10

“Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras…”

Romanos 8:28

“A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”

Todo lo que viviste, incluso lo que dolió, Dios lo usa para tu bien.
Seguir a Cristo no es caminar sin problemas…
Es caminar con propósito, con respaldo, con dirección.


SEGUIR A JESÚS ES RECIBIR PODER DEL ESPÍRITU

Hechos 1:8

Jesús equipa a los que llama.
No sigues a Cristo en tus fuerzas, sino en el poder del Espíritu Santo.
Él te da la valentía, la convicción, el fuego, la pasión y la perseverancia.


SEGUIR A JESÚS ES VIVIR PARA LA VOLUNTAD DE DIOS

1 Pedro 4:2

Ya no para los deseos de la carne, sino para la voluntad de Dios.
Seguir a Jesús es cambiar la agenda:
La mía ya no manda, ahora manda Cristo, porque Él sabe lo que es mejor para mí.


SEGUIR A JESÚS ES UNA ENTREGA TOTAL

Mateo 16:24-25

“El que quiera salvar su vida, la perderá; y el que la pierda por causa de mí, la hallará.”

Aquí está el secreto:
Cuando entregas tu vida a Cristo, la encuentras.
Cuando sueltas el control, recibes dirección.
Cuando mueres a ti mismo, descubres la verdadera vida.


ALGUNOS DIRÁN “ES DURO”… PERO ES VIDA

Juan 6:60-63

Muchos dijeron: “Dura es esta palabra”.
No entendieron que Jesús no estaba complicando la vida, sino entregando vida eterna.

A veces el llamado de Cristo confronta, pero siempre vivifica.


JESÚS NO TE PIDE NADA QUE ÉL NO HAYA CARGADO PRIMERO

Marcos 10:21

Jesús miró al joven rico y lo amó.
El llamado a seguirlo siempre nace del amor.
Jesús no te pide para quitarte…
Te pide para liberarte.
Te pide para que vivas pleno, en su voluntad y en su gracia.


Conclusión

Hoy Jesús sigue diciendo “Sígueme”.
No te llama para destruirte, sino para levantarte.
No te llama para exigirte, sino para transformarte.
No te llama para cansarte, sino para darte descanso.
No te llama con látigo, sino con amor eterno.

Si lo sigues, no caminarás solo.
Si lo sigues, no te perderás.
Si lo sigues, te convertirás en todo lo que Él soñó para ti.

Y aunque el camino a veces parezca estrecho, recuerda:
Con Cristo nunca pierdes; con Cristo todo lo ganas.

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