¿Quién es tu prioridad?
Dios tiene que ser lo primero de lo primero.
1. Dios debe ser el centro
Deuteronomio 6:5-9
Dios no quiere ocupar simplemente un lugar importante en nuestra vida.
Él quiere ser el centro. Deuteronomio nos enseña a amar a Dios con todo
nuestro corazón, alma y fuerzas. Cuando Dios está en el centro, todo lo
demás comienza a tomar su lugar correcto.
Nuestra prioridad no debe ser solamente lo que necesitamos, nuestros
sueños, trabajo, familia o proyectos. Dios debe ser lo primero
de lo primero.
2. Jesús debe estar por encima de todo
Lucas 14:26
Jesús nos enseña que seguirlo requiere colocarlo por encima de cualquier
otra relación o prioridad. Esto no significa dejar de amar a nuestra
familia, sino entender que ninguna persona ni cosa puede ocupar el
lugar que le pertenece a Dios.
Dios primero. Todo lo demás después.
3. El primer mandamiento
Mateo 22:37-38
Jesús dijo que el mayor mandamiento es amar a Dios con todo nuestro
corazón, alma y mente. La pregunta es sencilla:
¿Estamos realmente cumpliendo ese primer mandamiento?
Podemos decir que Dios es importante, pero nuestras decisiones muestran
quién ocupa realmente el primer lugar.
4. Busca primero a Dios
Mateo 6:33
Jesús nos llama a buscar primero el reino de Dios y su justicia.
Cuando ponemos a Dios primero, comenzamos a vivir bajo Su dirección y
todo lo demás encuentra su lugar.
No se trata de ignorar nuestras responsabilidades. Se trata de ponerlas
en el orden correcto:
Dios primero, y desde Dios, todo lo demás.
5. Amar a los demás
Mateo 22:39
Cuando amamos a Dios correctamente, aprendemos también a amar a nuestro
prójimo. Dios primero nos enseña a amar mejor a nuestra familia, amigos
y a las personas que nos rodean.
6. No lo dejes para después
Eclesiastés 12:1
No esperes a tener más tiempo, más dinero o una vida perfecta para buscar
a Dios. Nuestra relación con Él debe comenzar hoy. Dios merece lo mejor
de nuestra vida, no las sobras de nuestro tiempo.
¿QUIÉN ES TU PRIORIDAD?
DIOS TIENE QUE SER LO PRIMERO DE LO PRIMERO.